Con su característica forma de flor, combina tradición y contemporaneidad y está pensada para ocupar el centro de la mesa y compartir o para hacer de frutero en el día a día.
Elaborada artesanalmente en Granada por un taller familiar con más de 60 años de historia, esta pieza reinterpreta la tradición cerámica granadina con colores vivos y acabado mate, aportándole un carácter más contemporáneo sin perder la esencia de su origen.
Cada pieza es única y puede presentar ligeras variaciones propias de su proceso artesanal.
Para conservar nuestras piezas muchos años, consulta nuestras recomendaciones de cuidado.
Todas nuestras piezas están hechas y pintadas a mano, por lo que pueden presentar ligeras variaciones propias de su proceso artesanal.
Son aptas para lavavajillas y microondas, pero no para horno.
En jarras, tazas y jarrones, la base puede presentar una ligera humedad (sudado) durante los primeros usos, algo natural que desaparece con el tiempo.