Perfecto para yogur, fruta, granola o pequeños aperitivos, este cuenco combina una silueta sencilla con un acabado moteado.
Hecha a mano en Úbeda, en el alfar de Pedro, que continúa una tradición familiar de cinco generaciones desde 1846. Junto con el taller, hemos repensado sus formas y acabados para la mesa de hoy, respetando su estética.
Cada pieza es única y puede presentar ligeras variaciones propias de su proceso artesanal.
Para conservar nuestras piezas muchos años, consulta nuestras recomendaciones de cuidado.
Todas nuestras piezas están hechas y pintadas a mano, por lo que pueden presentar ligeras variaciones propias de su proceso artesanal.
Son aptas para lavavajillas y microondas, pero no para horno.
En jarras, tazas y jarrones, la base puede presentar una ligera humedad (sudado) durante los primeros usos, algo natural que desaparece con el tiempo.